Durante mucho tiempo nos han hecho creer que ser fuerte es sinónimo de “apretar más”:

  • Más tensión
  • Más rigidez
  • Más dureza

Sin embargo, una de las personas que mejor entendió el cuerpo en movimiento, defendía justo lo contrario:


“La tensión es el enemigo de la fuerza y la velocidad” – Bruce Lee

Y no, no hablaba solo de artes marciales.
Hablaba del funcionamiento del cuerpo humano.
Bruce Lee tenía clara una idea fundamental:
El músculo debe estar relajado hasta el instante exacto en el que necesita activarse.
Si permanece tenso todo el tiempo, pierde eficiencia, velocidad y control.

¿Qué significa esto aplicado al entrenamiento para la salud?

Hoy en día muchas personas entrenan desde la rigidez, incluso sin darse cuenta:

  • Abdomen constantemente contraído
  • Hombros elevados
  • Mandíbula apretada
  • Respiración superficial

Esto no es fuerza. Es exceso de tono.

Y un cuerpo con exceso de tono:

  • Se mueve peor
  • Se fatiga antes
  • Responde más lento
  • Acumula molestias

Desde un enfoque de salud, entrenar no consiste en estar activado todo el tiempo, sino en aprender a regular el cuerpo.
Fuerza no es apretar, es saber cuándo activar.

Entrenar fuerza para la salud implica desarrollar la capacidad de:

  • Relajarte cuando no hace falta tensión
  • Activarte solo cuando el movimiento lo requiere
  • Coordinar respiración, estabilidad y movimiento

La fuerza real no es vivir en tensión constante, sino tener opciones.

El ejemplo del látigo

Bruce Lee utilizaba una metáfora muy clara: el látigo.
Un látigo es potente porque:

  • Está relajado
  • La energía se transmite progresivamente
  • Solo al final aparece el “latigazo”

Si el látigo fuera rígido, no habría potencia.
Con el cuerpo ocurre exactamente lo mismo.
Entrenar para la salud es entrenar el control.

Cuando entrenamos desde esta perspectiva:

  • Mejoramos la eficiencia del movimiento
  • Reducimos sobrecargas innecesarias
  • Aumentamos la capacidad de respuesta del cuerpo
  • Cuidamos el sistema nervioso

Hoy sabemos que la salud no depende de cuánta tensión soportas,
sino de cuánta regulación tienes.

Por eso, entrenar fuerza también es entrenar:

  • Conciencia corporal
  • Respiración
  • Control motor
  • Capacidad de relajación

Porque un cuerpo que no sabe relajarse,
tampoco sabe generar fuerza real ni sostenible.


«Entrenar para la salud no es vivir en tensión. Es aprender a moverte mejor, con más control y menos rigidez» – Sara Bollullos –

Si alguna vez te has preguntado cómo moverte mejor o simplemente quieres charlar sobre fuerza, salud o respiración, aquí tienes mi teléfono:

+34 650 074 221

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Sara Bollullos. La Salud es lo primero

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